El Spot del Bicentenario, el uso abusivo de la Publicidad Oficial y la opinión de Federico Posadas

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Hace unos días el Gobierno de la Provincia lanzó un spot sobre el “Bicentenario de la Batalla de Salta” Tan importante ocasión, tan cara para todos los salteños, fue aprovechada por Urtubey para realizar un acto de propaganda política. Ningún pudor tuvo en protagonizar este spot que se financió, claro está, con dineros públicos.No es la primera vez que esto sucede.
La finalidad de la publicidad oficial, no es otra que difundir políticas, programas, servicios del gobierno; promover el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de los deberes de los ciudadanos; incidir en el comportamiento social y estimular la participación de la sociedad civil en la vida pública y, en general, informar sobre cualquier hecho que sea de relevancia pública.
No debe ser utilizada para promover -explícita o implícitamente- los intereses de ningún partido político ni del gobierno, ni estar al servicio de destacar sus logros de gestión. Por ello está prohibido que en la publicidad oficial aparazca la voz o la imagen de los funcionarios de turno. La razón es simple, no permtitir que con los fondos destinados a la publicidad oficial se realice “propaganda política”.
Así lo han establecido las leyes que se han dictado en distintos municipios y provincias de nuestro país que se preocuparon por su regulación. Por ejemplo en la Provincia del Chaco, la Ley 6.137 establece que: “La publicidad de los actos, programas, obras, servicios y campañas de los órganos públicos, deberá tener carácter educativo, informativo y de orientación social, no pudiendo constar en ella nombres, símbolos o imágenes que supongan promoción personal de las autoridades o funcionarios públicos.”
En Salta no tenemos una ley que regule la publicidad oficial, a pesar de que existen distintos proyectos de ley presentados. El Goberandor Urtubey, en abril de 2.012, ante la asamblea legislativa manifestó que enviaría un proyecto sobre este tema. Lamentablemente no cumplió. No obstante ello, la falta de ley, por supuesto, no faculta al gobierno a utilizar los fondos destinados a publicidad oficial para instalar campañas de autopromoción o de instalación de imagen.

La opinión de Federico Posadas

Federico Posadas, Director de la Agencia de Promoción Provincial, subió a su muro de facebook el spot que motiva esta nota. Lo comentamos, señalando en pocas líneas las consideraciones ya expuestas.
Como respuesta, Federico Posadas señaló:  “Gonzalo Guzmán, hay un principio republicano que es la publicidad de los actos de gobierno. En Salta no esta prohibido y todos los gobiernos utilizan y utilizaron a sus gobernantes para informar sobre las políticas publicas que implementan. Entiendo su postura, aunque en nuestro país y en las provincias el poder ejecutivo es unipersonal, y separar institucionalidad de la persona que lo encabeza es muy difícil. De todos modos, lo bueno es que estamos en democracia, y al final del camino la que elige siempre es la gente. Saludos”
Olvida Posadas que, justamente por “respeto” a los principios republicanos, no está permitido que bajo la fachada de la publicidad oficial se realice propaganda política. La diferencia es grande. No está bien que en una república se financien con dineros públicos la campaña de autopromoción del gobernante de turno.
Olvida también que si no separamos “institucionalidad” de las “personas que gobiernan”, corremos el riesgo de caer en el personalismo. En una República se debe respetar estrictamente la distinción conceptual entre el Estado como expresión política de la sociedad en su conjunto y sus gobernantes.
Cuando ello no sucede caemos en “el culto a la personalidad”, que es un vicio propio de los regímenes políticos que se encuentran en las antípodas del sistema republicano y democrático.
Por eso los estados que se precian de ser republicanos y democráticos regulan de manera clara el uso de su simbología y el contenido y finalidad de la publicidad oficial, de manera de proscribir los personalismos.
Es cierto que estamos en una democracia y la que elige siempre es la gente, pero no debemos olvidar que somos también una república.